Por Redacción
Irak, 15 de marzo de 2026.- Un ataque con drones impactó la embajada de Estados Unidos en Bagdad y un avión cisterna militar KC-135 de la Fuerza Aérea estadounidense se estrelló en el oeste de Irak, en una serie de incidentes que reflejan la escalada de violencia contra intereses de Washington en la región. Las autoridades estadounidenses no han reportado víctimas por el ataque a la sede diplomática, pero instaron a sus ciudadanos a abandonar Irak de inmediato por el riesgo de nuevos ataques iraníes y secuestros.
El ataque a la embajada, ubicada en la fortificada Zona Verde de la capital iraquí, ocurrió el sábado y provocó una columna de humo y llamas visibles desde el exterior, según reportes de medios locales e internacionales. Fuentes de seguridad iraquíes confirmaron el impacto de al menos un dron. Este incidente se suma a un ataque previo con cohetes contra la misma sede el 7 de marzo, que fue interceptado por defensas aéreas, y a otro con drones contra el Centro de Apoyo Diplomático el 10 de marzo.
Por separado, un avión cisterna KC-135 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos se estrelló en el oeste de Irak. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) aclaró que el accidente no fue causado por “fuego hostil” ni “fuego amigo”, sin ofrecer detalles sobre la causa o el destino de la tripulación, que se estima en al menos cinco personas. No se ha confirmado oficialmente el número de víctimas o sobrevivientes.
El primer ministro iraquí, Mohammed Shia al-Sudani, condenó el ataque del 7 de marzo contra la embajada y lo calificó como un “acto terrorista”. Estos incidentes ocurren en un contexto de guerra indirecta entre Estados Unidos e Irán, que se intensificó tras el asesinato del líder supremo iraní, Ali Khamenei. Las milicias afines a Teherán en Irak han sido señaladas como probables responsables de los ataques recientes.
La embajada estadounidense, en un comunicado urgente, advirtió a sus ciudadanos sobre “ataques terroristas, secuestros y violencia sectaria” y les instó a salir de Irak “inmediatamente” por vía aérea comercial, pese al cierre del espacio aéreo iraquí para vuelos comerciales. La alerta subraya el deterioro de la seguridad en el país.
Desde el inicio de este conflicto, al menos siete militares estadounidenses han muerto y 140 han resultado heridos en enfrentamientos en la región. La cadena de incidentes, que incluye ataques con drones, cohetes y ahora un accidente aéreo militar, amenaza con desestabilizar aún más a Irak y profundizar la confrontación entre Washington y Teherán en Medio Oriente.