Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum respondió este sábado a las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump sobre seguridad, enfatizando que el respeto a la soberanía de México no es negociable en la cooperación bilateral. La reacción de Sheinbaum, dada en Tecomán, Colima, se produce después de que Trump afirmara que la mandataria “no debería haber rechazado” su ayuda para combatir a los cárteles, un comentario que ha avivado la tensión diplomática entre ambos países.
En declaraciones a medios, Sheinbaum sostuvo que “el respeto a la soberanía nacional no está sujeto a negociación en la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad”. Esta postura fue respaldada por un comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el cual precisó que “las operaciones contra el crimen organizado las planean y llevan a cabo las fuerzas armadas mexicanas con pleno respeto a la soberanía”.
Las declaraciones de Trump, quien en una conferencia de prensa el pasado 9 de marzo llegó a afirmar que “los cárteles controlan México”, contrastan con la narrativa oficial mexicana. Sheinbaum, en un acto público en Nayarit, ya había respondido previamente a esa idea, asegurando que “en México gobierna el pueblo”.
En medio del cruce de declaraciones, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, buscó bajar el tono del conflicto. Johnson declaró que “ambas naciones están tomando acciones bilaterales decisivas para desarmar a los cárteles trasnacionales”, subrayando la existencia de una colaboración en curso.
El contexto de esta tensión se enmarca en el reciente operativo que resultó en la captura y muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en febrero pasado. Además, la relación bilateral ha enfrentado otro punto de fricción reciente, ya que México no fue invitado a la Cumbre del Escudo de las Américas celebrada en Miami.
La disputa pública entre Sheinbaum y Trump pone de manifiesto las diferencias en el enfoque sobre la seguridad regional, un tema que históricamente ha sido complejo en la relación México-Estados Unidos. Mientras el gobierno mexicano insiste en la no injerencia y la acción soberana, figuras políticas estadounidenses han presionado por una mayor intervención. El intercambio de declaraciones deja ver los desafíos que persistirán en la coordinación binacional contra el crimen organizado.