Por Redacción
Washington, 19 de marzo de 2026.- Autoridades de seguridad en Estados Unidos mantienen una alerta activa tras el avistamiento de varios drones no identificados sobrevolando Fort McNair, la base militar donde residen altos funcionarios de la administración, incluidos el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth. El incidente, reportado por The Washington Post, ocurrió en los últimos diez días y ha generado evaluaciones internas sobre la posibilidad de reubicar a dichos funcionarios por precaución, aunque hasta el momento no se ha concretado ningún movimiento.
Sean Parnell, portavoz principal del Pentágono, se limitó a indicar que la institución no comenta detalles sobre movimientos de seguridad o amenazas específicas, manteniendo la reserva oficial sobre las operaciones en curso. Funcionarios anónimos de la administración confirmaron que se está intensificando el monitoreo de amenazas en la zona, dada la sensibilidad del lugar que alberga la Universidad de Defensa Nacional y a altos mandos militares.
La incursión de los aparatos aéreos no autorizados se produce en un contexto de creciente tensión geopolítica entre Estados Unidos, Israel e Irán, lo que ha elevado los niveles de vigilancia en instalaciones críticas de la capital estadounidense. Las fuentes consultadas señalaron que, pese a la gravedad del avistamiento, las medidas de seguridad perimetral se han reforzado sin necesidad de desplazar temporalmente a los secretarios Rubio y Hegseth de sus residencias en la base.
Hasta la fecha, no se ha divulgado información oficial respecto al número exacto de drones detectados, su origen tecnológico o nacionalidad, ni la hora precisa de los avistamientos. La falta de datos concretos refleja la naturaleza clasificada de la investigación que las agencias de inteligencia llevan a cabo para determinar si se trató de un acto de espionaje, una prueba de vulnerabilidad o una intrusión accidental.
La presencia de objetos voladores no identificados sobre zonas restringidas ha sido un motivo recurrente de preocupación para las autoridades de defensa en meses recientes. En este caso, la proximidad de los drones a las viviendas de los principales estrategas de seguridad nacional del país ha obligado a revisar los protocolos de protección aérea sobre Fort McNair, sin que se hayan reportado daños o intercepciones hostiles durante el evento.