Ciudad De México, 25 de marzo de 2026.- El gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, desarrolla simultáneamente dos estrategias de política exterior y económica de alto nivel: una alianza energética con Brasil para la exploración de hidrocarburos en aguas profundas y negociaciones comerciales con Estados Unidos en el marco de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Estas acciones buscan fortalecer la integración regional y proteger sectores clave como el automotriz y el siderúrgico ante posibles cambios regulatorios.
En el frente energético, la administración mexicana explora una cooperación estratégica con Brasil, aprovechando la experiencia de la estatal Petrobras en la extracción de petróleo en aguas profundas. La posible alianza involucra a la presidenta Claudia Sheinbaum y a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, así como a Magda Chambriard, directiva de Petrobras. Por parte de México, participan en las gestiones Marcelo Ebrard y Luis Rosendo Gutiérrez Romano, quienes han trabajado en acercar posiciones para aplicar la tecnología brasileña en el Golfo de México, aunque se mantienen pendientes detalles específicos sobre fechas de llamadas oficiales y cifras concretas de producción esperada.
Paralelamente, una comitiva mexicana sostuvo reuniones en París con contrapartes estadounidenses, aprovechando un evento de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En estos encuentros, liderados por funcionarios como Salvador Quesada y Sushan Demirjian, se discutieron temas críticos para la economía mexicana: la eliminación de aranceles al acero y aluminio, las reglas de origen para la industria automotriz y la protección de la propiedad intelectual. A pesar de los avances en el diálogo, la investigación no especifica acuerdos finales ni la ubicación exacta más allá de la ciudad de París, ni detenta resultados vinculantes sobre los aranceles.
El sector empresarial ha mostrado interés en estos movimientos diplomáticos. Larry Rubin, presidente de la American Society de México, ha participado como representante del ámbito corporativo, subrayando la importancia de mantener la estabilidad comercial con Estados Unidos. Su presencia refleja la preocupación del capital privado por la definición de las nuevas reglas de juego que podrían derivarse de la renegociación del tratado trilateral, especialmente en lo concerniente a la seguridad jurídica y los flujos de inversión.
La doble vía de negociación evidencia la postura del gobierno federal de buscar diversificar sus alianzas sin descuidar la relación con su principal socio comercial. Mientras se consolida el intercambio tecnológico con Brasil para potenciar a Pemex, México mantiene la presión diplomática en Washington para evitar medidas proteccionistas que afecten sus exportaciones. La estrategia incluye también la posibilidad de establecer acuerdos de seguridad paralelos, aunque los detalles de estos puntos permanecen bajo reserva hasta que se concreten los siguientes ciclos de diálogo oficial.