marzo 26, 2026
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Lázaro Cárdenas, 26 de marzo de 2026.- Un estudiante de 15 años identificado como Osmar “N” fue detenido tras asesinar a dos maestras el 24 de marzo de 2026 en la preparatoria Antón Makárenko de esta ciudad portuaria. El adolescente utilizó un fusil de asalto AR-15 calibre 5.56 que ocultó en una funda de guitarra para ingresar al plantel educativo entre las 7:30 y 7:40 horas.

El fiscal general de Michoacán, Carlos Torres Piña, confirmó que las víctimas fueron Tatiana Madrigal Bedolla, de 37 años, y Mariana del Rosario Sagrero, de 36 años. Según las grabaciones de seguridad revisadas por la Fiscalía, el agresor ejecutó un ataque directo contra las docentes que se encontraban en la recepción del edificio, disparando primero por la espalda a una de ellas y luego contra la segunda maestra que intentó resguardarse tras un mostrador.

De acuerdo con el Código de Justicia Especializada para Adolescentes de Michoacán, la sanción máxima que enfrenta el menor es de tres años de internamiento en un centro para menores, por los delitos de homicidio doloso y posesión de armas de uso exclusivo del Ejército. Esta penalidad contrasta con las sentencias para adultos, que podrían alcanzar hasta 50 años de prisión por feminicidio.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abordó el caso durante su conferencia de prensa matutina, donde señaló que es un tema que “se tiene que discutir en nuestro país” cuando fue cuestionada sobre la posibilidad de juzgar a menores de edad como adultos en casos de delitos graves. La mandataria dejó abierta la posibilidad de revisar el marco legal vigente.

El fiscal Torres Piña reveló que el arma utilizada no cuenta con registros ante la Secretaría de la Defensa Nacional ni otras instituciones de seguridad. El menor declaró que tomó el fusil de su domicilio, aunque su padrastro, quien presuntamente perteneció a una corporación de seguridad federal, negó ser el dueño del arma. Las autoridades continúan investigando el origen exacto del armamento.

Una pieza clave en la investigación es el teléfono celular del agresor, el cual no fue localizado durante el registro domiciliario realizado por agentes ministeriales. La Fiscalía busca el dispositivo para determinar si existió algún agente externo que motivara al adolescente a cometer el ataque. La audiencia de vinculación a proceso está programada ante un juez de Morelia.

Tras los disparos, alumnos y un trabajador del plantel lograron someter al agresor utilizando una cuerda, a la espera del arribo de la policía municipal. El caso ha generado un debate nacional sobre la seguridad escolar y las sanciones aplicables a menores que cometen delitos graves, mientras la Secretaría de Educación Pública anunció que trabaja en un programa de salud mental para escuelas.

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