Monterrey, 27 de marzo de 2026.- Las ciudades de Monterrey y Guadalajara se consolidan como sedes oficiales del Repechaje Intercontinental, la última instancia definitoria para asignar los boletos restantes a la Copa Mundial de Fútbol 2026. En el Estadio BBVA de la capital regiomontana, las selecciones de Bolivia, Surinam e Irak compiten por un lugar en el torneo global, mientras que en el Estadio Akron de Jalisco, Jamaica, Nueva Caledonia y la República Democrática del Congo disputan su propia llave clasificatoria.
La actividad en Monterrey inició con la llegada de la afición boliviana al recinto deportivo, donde se espera la presencia de más de 15,000 espectadores para presenciar los encuentros que definirán al representante de la Llave B. Por su parte, el estadio tapatío será escenario de los partidos correspondientes a la Llave A, completando así el mapa de sedes mexicanas para este mini-torneo previo al evento planetario que organizarán conjuntamente México, Estados Unidos y Canadá.
Además de la competencia por la clasificación, estas instalaciones funcionan como pruebas logísticas y de seguridad de cara al mundial. El Estadio BBVA, que también está confirmado como una de las cuatro sedes mexicanas para los juegos del torneo principal, recibe a selecciones que buscan aprovechar la infraestructura de primer nivel para su desempeño deportivo.
Paralelamente al repechaje, otras plazas mexicanas se preparan para recibir partidos amistosos de alto perfil. La Real Federación Española de Fútbol confirmó que el Estadio Cuauhtémoc de Puebla será la sede del último encuentro de preparación de la selección de España ante Perú, programado para el 8 de junio. Este inmueble, con capacidad para 51,726 espectadores, servirá como cierre de gira para el combinado europeo.
En cuanto a la selección anfitriona, el técnico Javier Aguirre ha identificado el duelo contra Portugal como el último ensayo general antes del inicio del Mundial. Aunque los detalles específicos de fecha y hora de este compromiso están por definirse completamente en los reportes actuales, la estrategia del cuerpo técnico mexicano contempla este enfrentamiento como la prueba definitiva para ajustar detalles tácticos y de rendimiento.
La concentración de eventos deportivos en territorio nacional marca el inicio de la recta final hacia el verano de 2026, poniendo a prueba la operación de recintos en el norte, occidente y centro del país, mientras las selecciones visitantes ultiman sus detalles competitivos en suelo mexicano.