Matanzas, 30 de marzo de 2026.- La Guardia Costera de Estados Unidos permitirá que un buque ruso desembarque en Cuba con más de 700 mil barriles de crudo. El tanquero Anatoly Kolodkin, de bandera rusa y sancionado tanto por EE.UU. como por la Unión Europea, transporta 730,000 barriles de petróleo y tiene prevista su llegada al puerto occidental de Matanzas el próximo martes.
Según los registros de seguimiento de tráfico marítimo, el petrolero ya entró hace unas horas en la zona económica exclusiva de Cuba. La embarcación, que zarpó del puerto ruso de Primorsk, se encuentra a menos de 24 kilómetros de la isla; se espera que ingrese formalmente a aguas cubanas este domingo por la tarde para tocar tierra el martes. Este arribo representaría el primer cargamento de petróleo que recibe la isla desde enero.
La llegada de esta embarcación busca aliviar la crisis energética que atraviesa Cuba, la cual precisa diariamente unos 100 mil barriles para satisfacer sus necesidades, de los cuales solo 40 mil proceden de su producción nacional. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha asegurado que el país encadena tres meses sin recibir importaciones de petróleo.
Este envío ocurre pese a que el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva el pasado 29 de enero que amenazaba con aranceles a quien suministrara petróleo a la nación caribeña. La Administración de Trump mantuvo un bloqueo a todos los envíos de hidrocarburos como parte de su política de presión sobre La Habana, la cual intensificó tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela en enero, evento que provocó que la isla perdiera a su principal aliado regional y proveedor.
A pesar de las amenazas previas, donde Trump afirmó que “Cuba es la siguiente” durante un foro de inversión en Miami y renovó sus advertencias el viernes, expertos consideran poco probable una interceptación. Jorge Piñón, experto en el sector energético de Cuba de la Universidad de Austin, en Texas, declaró: “Creo que, a estas alturas, las probabilidades de que Estados Unidos intente detenerlo han desaparecido prácticamente”, añadiendo que “será casi imposible que el gobierno estadounidense lo detenga”.