Sur Del Líbano, 30 de marzo de 2026.- Tres cascos azules de la misión UNIFIL murieron en las últimas 24 horas en dos ataques registrados en el sur del Líbano. Dos de los fallecidos eran de nacionalidad indonesia y un cuarto militar resultó herido. Los incidentes ocurrieron en el sector este de la misión, bajo el mando del general español Antonio Bernal Martín.
El primer militar falleció el domingo tras un ataque donde los primeros indicios apuntan a un disparo indirecto de un proyectil de artillería israelí en una posición de la UNIFIL próxima a la localidad de Adchit Al-Qusayr. Su cadáver fue trasladado a la base Miguel de Cervantes, cuartel general del contingente español, para practicarle la autopsia. El herido grave fue evacuado a Beirut e ingresado en un centro hospitalario en estado crítico.
Margarita Robles, ministra española, declaró que hay “enorme preocupación” y detalló: “Además del ataque que hubo ayer [por el domingo] en el que falleció un militar indonesio y otro resultó herido muy grave, hace escasos minutos ha habido otro ataque a un convoy en el que ha fallecido un segundo militar indonesio”. Dos militares murieron en esta segunda explosión que destruyó su vehículo cerca de la localidad de Bani Hayyan. Robles añadió: “Esta situación es gravísima desde todos los puntos de vista. Unifil es una misión de paz y, por tanto, hay que respetarla siempre y en todo caso”.
Por su parte, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, afirmó: “En la madrugada de ayer, se cruzó una nueva línea roja en el Líbano. Un casco azul de la ONU murió en este ataque y otros tres resultaron heridos. España condena tajantemente estos hechos. Exige que se aclare el origen del proyectil. Y pide al gobierno de Israel que detenga las” acciones. La UNIFIL, por su parte, “reitera que nadie debería morir jamás mientras sirve a la causa de la paz”.
En paralelo a estos sucesos, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció este domingo una ampliación de la ‘zona de seguridad’ establecida por las fuerzas israelíes en territorio libanés. Las autoridades israelíes declararon abiertamente su objetivo de penetrar hasta el río Litani. Hezbolá informó de la presencia de militares israelíes en la ribera sur del río.
Netanyahu justificó la decisión argumentando: “En Líbano decidí ampliar más la zona de seguridad existente para atajar definitivamente el riesgo de invasión y para distanciar nuestras fronteras de los disparos y de las armas antiaéreas”. El mandatario destacó que, aunque “habíamos derrotado la amenaza de los 150,000 misiles y cohetes que apuntaban a la gente de Israel”, Hezbolá seguía teniendo capacidad militar. “He tratado con los comandantes militares el cómo eliminar esta amenaza también”, señaló.
El primer ministro israelí enfatizó un cambio de estrategia: “‘En lugar de amenazarnos, nosotros les amenazábamos a ellos’, argumentó. ‘Nosotros éramos la parte activa, la parte agresiva. Teníamos la iniciativa y estábamos muy dentro de su territorio'”. Netanyahu concluyó diciendo: “‘Dijimos que cambiaríamos la cara de Oriente Próximo y lo hicimos. También cambiamos la percepción de la seguridad'” y expresó su aprecio a las tropas: “‘Quiero expresar mi aprecio por todos vosotros, que llevabais en el frente más de dos años. Estábamos decididos. Estábamos luchando. Y con ayuda de Dios, estábamos ganando'”.