Ciudad De México, 01 de abril de 2026.- Baja California Sur ha acumulado 11 casos de sarampión desde que inició 2026, concentrados en los municipios de Comondú y Los Cabos. De estos, siete se mantienen activos, mientras que los primeros cuatro registrados en Cabo San Lucas ya fueron dados de alta.
En Comondú, tres casos activos están bajo resguardo: un hombre y una mujer en Ciudad Insurgentes, y un bebé de un año hospitalizado en Ciudad Constitución. Los últimos pacientes detectados en la entidad son una mujer y tres menores de edad en Cabo San Lucas. La entidad presenta una cobertura del 93% en la primera dosis y de 88% en la segunda contra el sarampión, por debajo de la meta del 95%. Para alcanzar dicho objetivo, será necesario aplicar 160 mil dosis del biológico, lo que equivale a unas 16 mil vacunas por semana.
Por su parte, los casos de sarampión en Durango se incrementaron a 189, ocupando el octavo lugar nacional. De este total, 87 corresponden a la capital, 78 a Mezquital, 10 a Gómez Palacio, cuatro a Pueblo Nuevo, tres a Guadalupe Victoria, dos a Lerdo, dos a San Juan del Río, y uno cada uno en Vicente Guerrero, Santiago Papasquiaro y Rodeo. La mayoría de los contagios (124) fueron detectados por la Secretaría de Salud, seguidos por 25 en el IMSS, 21 en el IMSS OP, 18 en el ISSSTE y uno en Sedena. El desglose por género indica 102 mujeres y 87 hombres contagiados.
A nivel nacional, al 30 de marzo, Jalisco reporta 4,863 casos, seguido por Chiapas con 705, Ciudad de México con 673, Estado de México con 265, Sinaloa con 262, Sonora con 218, Puebla con 208, Michoacán con 156, Quintana Roo con 136 y Coahuila con 17 confirmados.
En otro ámbito, un estudio de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) arrojó que el agua subterránea en la zona metropolitana de esa ciudad contiene arsénico, fluoruro y uranio en niveles que superan los límites permisibles para consumo humano. La zona tiene una población aproximada de un millón 243 mil 980 habitantes. En la investigación se analizaron más de 300 muestras de agua provenientes de pozos de uso público urbano, agrícola e industrial.
Antonio Cardona Benavides señaló que “la mayoría de las muestras fueron captadas en los que se utilizan para el abastecimiento de la población”. Respecto a los resultados, indicó: “Tenemos 13 por ciento del total de las muestras que manifiestan un claro efecto antropogénico”.
El investigador agregó que “una buena parte de los sitios en donde tomamos las muestras rebasa el límite. A esto se suma el fluoruro, cuya distribución geográfica coincide con la del arsénico; esto demuestra la concurrencia de los elementos en el agua subterránea, lo cual indica que tienen una fuente común”. Asimismo, mencionó: “No solamente el arsénico y el fluoruro se presentan al mismo tiempo, sino también el uranio y otros constituyentes”. La investigación también identificó la presencia de nitratos en zonas específicas, indicador de contaminación por actividades en superficie.
Adicionalmente, investigadores de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán, José Juan Escobar Chávez y Omar Rodrigo Guadarrama Escobar, desarrollan un parche para el tratamiento de la hipertensión arterial. Casi 30% de la población adulta mexicana vive con esta condición y 43% lo desconoce, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2020-2023.