Jojutla, 13 de abril de 2026.- Colectivos de familiares de personas desaparecidas informaron que, durante la cuarta semana de trabajos y la quinta diligencia de exhumación en las fosas ubicadas en el panteón municipal Pedro Amaro de Jojutla, Morelos, se han localizado entre 12 y 15 cuerpos, además de restos óseos.
Amalia Hernández Hernández, vocera del colectivo Tetelcingo y Jojutla, precisó que la estimación de cuerpos recuperados aún no es definitiva y que el conteo se mantiene en revisión debido a la forma en que se están clasificando los hallazgos. “Podrían ser entre 12 o 15 cuerpos, además de restos óseos”, indicó la activista.
Hernández Hernández explicó que hubo un cambio en la nomenclatura para poder identificar todo lo que está saliendo de las exhumaciones, lo que complica el proceso. Asimismo, señaló que se han identificado restos de mujeres e infantes, aunque los datos están en proceso de confirmación en laboratorio: “Infantes me parece que son dos hasta ahorita; mujeres, igual, me parece que van dos”, apuntó.
Los colectivos denunciaron dilación en las labores e incumplimiento por parte del fiscal Fernando Blumenkron en la entrega del plan integral de exhumaciones, documento que el titular de la Fiscalía General del Estado (FGE) se había comprometido a presentar pero que hasta ahora no ha sido entregado. Los familiares atribuyen el avance lento a las condiciones en que se encuentran los restos y a los ajustes en la metodología de registro aplicada durante las diligencias.
En el sitio participan familiares y representantes de colectivos de búsqueda en un lugar donde la Fiscalía de Morelos realizó inhumaciones irregulares durante años. Edith Hernández Torres, del colectivo Regresando a Casa Morelos, señaló que la intervención de instancias federales y especialistas ha incorporado disciplinas como antropología, genética, medicina legal y lofoscopía en el proceso de identificación.
Hernández Torres destacó que la dactiloscopía es una herramienta relevante en la identificación humana y advirtió que en intervenciones previas no siempre fue aplicada, lo que pudo implicar la pérdida de información. “Alrededor de 300 cuerpos perdieron esa oportunidad de dejar su huella dactilar”, afirmó.
Aunque el proceso avanza con mayor orden técnico, los colectivos indican que el ritmo sigue siendo lento y que no existe hasta ahora una cifra oficial consolidada de individuos identificados. Sobre el ritmo de los trabajos actuales, Edith Hernández Torres comentó: “Creo que vamos un poco lento, pero adecuado para que los cuerpos se exhumen con dignidad”.