Asunción, 28 de mayo de 2026.- El superclásico del fútbol paraguayo entre Olimpia y Cerro Porteño fue suspendido debido a violentos enfrentamientos ocurridos en la zona norte del Estadio Defensores del Chaco. Los disturbios, que iniciaron mientras los espectadores entraban al recinto, provocaron la intervención policial con gases lacrimógenos y balas de goma en las gradas, lo que llevó a la decisión de desalojar a los más de 40 mil aficionados que asistieron.
El balance preliminar reporta al menos 72 heridos, entre los que se incluyen 11 policías. Dos de los elementos heridos permanecen recluidos en el Hospital Central Policial Rigoberto Caballero, aunque se encuentran fuera de peligro. David Torales, director general de Sanidad Policial, indicó que los agentes presentaron “lesiones de diversa consideración”.
En cuanto a la atención médica a los civiles, el Hospital de Barrio Obrero de Asunción atendió a 45 asistentes con golpes, cortes, escoriaciones y heridas por balines de goma. Adán Godoy, director de dicho nosocomio, señaló que la mayoría fueron “heridas menores”, especificando que 25 de los atendidos tenían heridas contusas y 18 sufrieron efectos por inhalación de gases lacrimógenos. Por su parte, el Hospital del Trauma de Asunción reportó haber atendido a 16 heridos, cinco de ellos por arma de fuego, según información de medios locales citada por Aristegui Noticias.
Las autoridades informaron sobre la detención de numerosas personas en el lugar. Mientras que una fuente estima que hay un centenar de aficionados detenidos, otros reportes detallan un total de 63 detenidos. De este grupo, seis personas fueron aseguradas como parte de la investigación sobre los disturbios, siete más por perturbación a la paz pública, tenencia de armas blancas o estupefacientes, y 18 aficionados dieron positivo en pruebas de alcoholemia. Además, 32 cuidadores de vehículos también fueron arrestados.
Juan Agüero, director de Policía en Asunción, explicó que los hechos comenzaron cuando “aficionados de Cerro Porteño que no tenían entrada empezaron a crear disturbios”. Otras versiones indican que el pleito se habría generado tras la explosión de algunos petardos de gran potencia introducidos en forma clandestina a las gradas, lo que derivó en peleas entre seguidores de Cerro y elementos policiales. Héctor Fernández, jefe de Eventos Deportivos de la Policía, informó que durante el caos fueron evacuados al menos 60 niños y dos mujeres embarazadas.
El contexto de violencia se extendió más allá del estadio, pues el domingo previo hubo un episodio en la ciudad de Fernando de la Mora donde hinchas del Olimpia descendieron de un bus para atacar a cuatro seguidores de Cerro; en esa gresca, un policía resultó herido en la mano por un disparo y 23 hinchas del Olimpia fueron arrestados.
En el ámbito deportivo, Olimpia, dirigido por el argentino Pablo Sánchez y líder del Apertura con 39 puntos, recibía a Cerro Porteño, su escolta con seis unidades menos. Tras la suspensión, Rodrigo Nogués, presidente de Olimpia, declaró que su club “hará valer sus derechos” para que los tres puntos en juego le sean concedidos vía el Tribunal de Disciplina de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF).