Por Redacción
Ciudad de Mexico, 21 de julio de 2026.- Estados Unidos ejecutó una nueva andanada de bombardeos contra Irán, la décima consecutiva desde el colapso del protocolo firmado el 17 de junio. El presidente Donald Trump advirtió que Teherán pagará “muchas veces más” por cada militar estadounidense muerto, mientras el Mando Central informó que los ataques buscan degradar las capacidades iraníes empleadas contra buques mercantes en el Estrecho de Ormuz.
Aunque Washington sostiene que apunta a objetivos castrenses, Teherán denuncia bombardeos en localidades como Bushehr, sede de la única central nuclear en operación del país. La ofensiva ya alcanza el centro y el este del territorio; en Tabriz, a más de mil kilómetros del Golfo, las autoridades locales reportaron un muerto y varios heridos. Ante la escalada, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, declaró: “La realidad es que hoy la República Islámica de Irán está inmersa en una guerra a gran escala”.
En cuanto a las bajas estadounidenses, el vocero del Pentágono, Sean Parnell, reconoció que cerca de 100 efectivos han sufrido algún grado de lesión desde el 7 de julio, la mayoría conmociones leves, y que 96% ya regresó al servicio. Parnell rechazó que exista ocultamiento y llamó invenciones a esas acusaciones, aunque la base de datos oficial pasó brevemente de 14 a 18 muertos y volvió después a la cifra anterior sin explicación. Por su parte, el último balance iraní, del viernes, reporta 50 muertos desde julio.
La respuesta de Teherán incluyó ataques contra Kuwait y Baréin, donde se alojan instalaciones estadounidenses, así como la activación de sirenas antiaéreas en Amán. Simultáneamente, la agencia marítima británica UKMTO reportó agresiones contra dos buques mercantes frente a Emiratos y Omán. Los hutíes de Yemen, aliados de Irán, anunciaron un bloqueo al crudo saudí por Bab el Mandeb, la principal alternativa a Ormuz.
Riad condenó el anuncio de los hutíes y Marco Rubio, secretario de Estado, pidió a la comunidad internacional proteger el tráfico marítimo. Como reflejo de la tensión, el barril de Brent superó los 90 dólares y la gasolina promedio en Estados Unidos volvió a los 4 dólares por galón, de acuerdo con datos del sector. En medio de la crisis, Catar, Egipto, Pakistán y Omán presentaron una propuesta de cese al fuego de 10 días para reabrir ambas rutas del Estrecho de Ormuz.