Ciudad De México, 04 de julio de 2026.- Existen dos posibles interpretaciones frente al anuncio de una aseguradora pública, declaró Carlos Ramírez, exresponsable de la Comisión Nacional de Ahorro para el Retiro (Consar) entre 2013 y 2018.
La primera interpretación sería la creación de un fondo colectivo que concentrara recursos depositados en cuentas individuales para asumir el pago de las pensiones. Sin embargo, Ramírez considera que este escenario es poco probable, ya que equivaldría a revertir el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) en el Issste.
Según el especialista, el escenario del fondo colectivo generaría repercusiones fiscales, financieras y de desconfianza entre inversionistas y participantes del mercado. La segunda posibilidad, que Ramírez considera más viable, es que la nueva entidad pública participara en la etapa de pago de las rentas vitalicias.
Carlos Ramírez enfatiza que el simple cambio de operador no resolvería por sí mismo el problema pensionario. Sugiere que el objetivo podría ser incorporar algún tipo de subsidio que permita ofrecer rentas vitalicias más elevadas que las actualmente disponibles en el mercado privado.
El experto remató que cualquier mejora en los montos de las pensiones necesariamente tendría un costo para las finanzas públicas. En este contexto, se señala que la propuesta de la presidenta Sheinbaum es sostener que no tiene presupuesto, pero proponer otro subsidio con recursos fiscales para una aseguradora pública.
Datos de la Consar de diciembre de 2025 indican que las 10 Afore principales del mercado incluyen a Afore Coppel, con 19.8% del mercado y casi 12 millones de trabajadores; Afore Banamex, con 14.3% y 8.4 millones; Afore Profuturo, con 14% y 4.5 millones; y Afore Azteca, con 13.7%.