Por Redacción
Ciudad De México, 05 de agosto de 2026.- El General de Brigada de la Guardia Nacional Estado Mayor, Juan Manríquez Moreno, asumió como coordinador estatal de la corporación en la Ciudad de México. El militar, quien cuenta con 40 años de servicio militar e institucional, tomó posesión del cargo en las instalaciones de la Guardia Nacional Base CONTEL, ubicadas en Iztapalapa.
En la ceremonia de toma de protesta estuvieron presentes la fiscal Bertha Alcalde y el secretario de Gobierno, César Cravioto. Su presencia civil “constata la solidez de una alianza enfocada en fortalecer la seguridad en la capital nacional lejos de disputas competenciales o vacíos de autoridad”.
De acuerdo con la información disponible, la llegada del general Manríquez Moreno “garantiza disciplina táctica e irrestricto apego a los derechos humanos”. La confianza de casi tres cuartas partes de los habitantes y su presencia diaria en el Gabinete de Seguridad de la Ciudad de México colocan a la Guardia Nacional en una posición estratégica, “lejos de esfuerzos aislados y mediante una estricta sincronía con las corporaciones locales”.
El Gabinete de Seguridad es descrito como la mesa matutina encabezada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, donde se definen prioridades y mecanismos de coordinación interinstitucional. Se señala que “tal aprobación popular carecería de sustento duradero sin un mecanismo permanente de evaluación”, refiriéndose a la legitimidad civil confirmada por la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Inegi, la cual indica que la Guardia Nacional alcanza 72.8 por ciento de aprobación.
Como parte de la estrategia de coordinación, se impulsa un acercamiento con el Estado de México para la conformación de un C5 Metropolitano, iniciativa impulsada por Brugada como una estrategia de coordinación transfronteriza. Esta lógica busca consolidar la colaboración directa con las comunidades, “transformando la presencia uniformada en un factor de proximidad y pacificación real en los sectores más vulnerables”.
Los resultados de esta metodología muestran que los delitos de alto impacto presentan una reducción del 64 por ciento en comparación con los registros de 2019. Se afirma que “la corresponsabilidad potencia el alcance de las políticas locales, demostrando cómo los datos estratégicos y la coordinación reducen al mínimo el margen de maniobra de las bandas delictivas y consolidan un entorno de certidumbre”.
Finalmente, se subraya que “suponer la viabilidad de una sola corporación asumiendo en solitario la garantía de seguridad representaría una miopía institucional severa”, debido a que la tranquilidad urbana descansa en un trinomio ineludible: fuerza federal legitimada, corresponsabilidad administrativa y sólido respaldo comunitario.