Por Redacción
Ciudad De México, 02 de agosto de 2026.- El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí, vive dentro de una burbuja en la irrepetible Ciudad Universitaria de la zona del pedregal de Ciudad de México, según se señala en reportes sobre la crisis actual. En el timón desde hace 33 meses, se le acusa de equivocarse de tiempo y asumirse inalcanzable, ajeno a la rendición de cuentas en tiempo real, mientras decenas de miles de jóvenes estudiantes padecen sus dubitaciones.
La controversia estalló esta semana por la cancelación de decenas de miles de exámenes, luego de que fuera evidente que los resultados de la prueba de admisión a licenciatura son estadísticamente atípicos. La institución informó en un boletín sobre el proceso, reconociendo implícitamente que no hay una camada de cerebritos dando portazo digital en la UNAM, sino que la tecnología pagada para evitar la ‘mano negra’ permitió fraudes al por mayor.
El examen de admisión se aplicó en varias sesiones entre el 23 de mayo y el 10 de junio de 2026. Los críticos apuntan que este es el principal error de Lomelí en la bomba que le explotó recientemente. Se recuerda que hasta hace poco todos simulaban no advertir tensiones estudiantiles al límite: desde 2025 y por meses la UNAM tuvo tomadas decenas de facultades en protestas poco ruidosas pero dañinas para el aprendizaje, misión de la universidad.
Los cuestionamientos hacia la gestión se intensifican al considerar la trayectoria del funcionario. ¿Alguien puede explicarse cómo fue que quien estuvo ocho años de secretario general de la UNAM y lleva desde noviembre de 2023 como rector, salió con este domingo siete? Las voces críticas sostienen que Lomelí ha tardado demasiado en dar la cara por el desastre del proceso de admisión 2026.