Por Redacción
Ciudad de Mexico, 22 de marzo de 2026.- La tensión geopolítica y los conflictos de seguridad dominaron la agenda en América Latina durante los últimos días, con declaraciones que van desde la preparación militar de Cuba ante una hipotética agresión estadounidense hasta la confesión judicial sobre el atentado que costó la vida al senador colombiano Miguel Uribe Turbay. Estos hechos se suman a la redefinición de la política exterior de Chile en el seno de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Carlos Fernández de Cossío, viceministro de Exteriores de Cuba, afirmó que sus fuerzas armadas se encuentran en estado de preparación para enfrentar una posible agresión militar por parte de Estados Unidos. “Nuestras fuerzas armadas siempre están preparadas y, de hecho, estos días se están preparando para la posibilidad de una agresión militar por parte de Estados Unidos”, declaró el funcionario. Esta postura surge en un contexto de tensiones regionales intensificadas tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, aunque existen matices sobre la probabilidad inmediata de tal escenario.
En paralelo, el sistema judicial colombiano esclareció los responsables del ataque contra el senador Miguel Uribe Turbay, quien falleció en agosto de 2025 a consecuencia de las heridas sufridas en junio del año anterior. Simeón Pérez Marroquín, alias “El Viejo”, condenado por los hechos, testificó que el grupo que ordenó el atentado fue la Segunda Marquetalia. “La impartió el Zarco Aldinever, de la Segunda Marquetalia”, precisó el implicado en su declaración, apuntando directamente a la cadena de mando de la disidencia armada.
En el ámbito diplomático, Chile marcó una diferencia con administraciones previas respecto a temas de derechos humanos en la OEA. Ana María Saldías, representante alterna del país ante el organismo, indicó que Chile no adheriría a una declaración promovida por el Core Group LGBTI+. “Chile agradece y valora el trabajo realizado por el Core Group LGBTI+ en la promoción del diálogo y la cooperación en estos temas, pero en esta oportunidad el país no iba a adherir a la declaración”, explicó Saldías, señalando un cambio de rumbo respecto a las posturas de los gobiernos de Bachelet, Piñera y Boric.
La convergencia de estos eventos subraya la complejidad del panorama político y de seguridad en la región, donde las doctrinas de defensa nacional, la acción de grupos armados irregulares y las alianzas diplomáticas se reconfiguran simultáneamente. Mientras las autoridades cubanas mantienen la alerta ante movimientos externos, la justicia en Colombia avanza en la imputación de responsabilidades por violencia política, y las naciones latinoamericanas recalibran sus posiciones en foros multilaterales.