Por Redacción
Sevilla, 23 de marzo de 2026.- El Sevilla FC confirmó este lunes la destitución de Matías Almeyda como director técnico del primer equipo, decisión tomada tras una derrota 0-2 ante el Valencia el pasado sábado 21 de marzo. La salida del entrenador argentino se produce en un contexto de crisis deportiva, con el club ocupando el lugar 15 de la tabla de la Primera División, a solo tres puntos de la zona de descenso.
Durante su gestión, que inició en el verano de 2025, Almeyda dirigió 32 partidos oficiales: 29 encuentros de liga y tres de copa. Bajo su mando, el conjunto andaluz sumó 31 puntos en el campeonato doméstico, producto de ocho triunfos, siete empates y 14 derrotas. Además, el Sevilla se ha convertido en el equipo más goleado de la categoría, con 49 goles encajados, lo que precipitó la decisión de la directiva de poner fin a su contrato, firmado originalmente hasta junio de 2028.
Aunque el club emitió un comunicado oficial para anunciar la separación, no se han hecho públicos los términos específicos de la rescisión ni detalles sobre posibles indemnizaciones. Tampoco se ha confirmado de manera oficial el nombre del sustituto, aunque en el entorno mediático circulan rumores sobre negociaciones con Luis García Plaza y otros nombres para asumir la banca.
Paralelamente a su salida de España, han surgido especulaciones sobre un posible regreso de Almeyda a la Liga MX. El técnico es mencionado como candidato para dirigir al Rayados de Monterrey, equipo que atraviesa una crisis institucional y deportiva. Sin embargo, hasta el momento no existe ninguna declaración oficial ni de la directiva de Monterrey ni de la liga que confirme la apertura de negociaciones o un contacto directo con el entrenador.
La discrepancia en las estadísticas de su rendimiento varía según la fuente consultada: mientras algunos reportes cifran en ocho las victorias en liga, otros elevan el número a 10 triunfos totales considerando todas las competencias. Independientemente de la cifra exacta, la posición del equipo en la parte baja de la tabla fue el factor determinante para su despido, marcando el fin de una etapa que no logró consolidar al Sevilla en la zona de clasificación europea.