Fotografía de archivo del presidente de Cuba, Miguel Diaz-Canel (c). EFE/ Ernesto Mastrascusa
Ciudad de Mexico, 05 de junio de 2026.- El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones financieras al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, así como a miembros de su familia y a diversas entidades gubernamentales y empresariales de la isla. La medida incluye el bloqueo de activos bajo jurisdicción estadounidense y la prohibición de realizar transacciones financieras y comerciales con los designados.
Entre las personas sancionadas figuran Lis Cuesta Peraza, esposa de Díaz-Canel, y Manuel Anido Cuesta, hijastro del mandatario que reside en Madrid. También fueron incluidos en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) el coronel Alejandro Castro Espín, hijo del exmandatario Raúl Castro; su hijo Raúl Alejandro Castro Calis, nieto del expresidente; y otros allegados.
La Administración de Donald Trump extendió las sanciones al Ministerio de las Fuerzas Armadas de Cuba, a los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, a la minera La Victoria y a la agencia de viajes Amistur. Según la investigación, estas acciones forman parte de una estrategia de presión para forzar cambios económicos y políticos en la isla, en un contexto donde desde marzo Trump ha señalado a Cuba como prioridad tras la situación en Irán y donde se mantiene un bloqueo petrolero impuesto desde enero.
El Gobierno cubano condenó las sanciones. El canciller Bruno Rodríguez aseguró en redes sociales que la inclusión de Díaz-Canel, su familia y otras instituciones en la lista es la última muestra del plan intervencionista estadounidense. “Cada acción estadounidense dirigida a construir un escenario de conflicto entre los dos países estará destinada al fracaso. Cada amenaza contra la independencia y soberanía de Cuba tendrá como respuesta más unidad y determinación de nuestro pueblo”, declaró el funcionario.
Por su parte, el presidente Donald Trump reiteró este jueves 4 de junio que Estados Unidos “se encargará de Cuba”. “Vamos a encargarnos de Cuba y la gente quiere que lo hagamos”, comentó el mandatario, quien anteriormente había sugerido la posibilidad de realizar una escala en la isla para enfocar esfuerzos diplomáticos una vez alcanzado un acuerdo con Irán, aunque este año endureció el bloqueo argumentando que Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU.
Adicionalmente, el Departamento de Justicia presentó el mes pasado una acusación contra Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo, en 1996, de dos avionetas de una organización del exilio cubano que causó la muerte de cuatro personas.