Islamabad, 15 de abril de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que una segunda ronda de conversaciones con Irán podría celebrarse en la capital paquistaní “en los próximos dos días”, en medio de una escalada de tensiones tras la implementación de un bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes.
Las primeras conversaciones directas de alto nivel entre Washington y Teherán desde la Revolución Islámica de 1979 concluyeron el fin de semana sin acuerdo. La delegación estadounidense fue encabezada por el vicepresidente JD Vance, mientras que la iraní estuvo liderada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf. La principal discrepancia radicó en lo nuclear: Estados Unidos exigió una suspensión de 20 años en el enriquecimiento de uranio, frente a una oferta iraní de entre tres y cinco años. Además, Washington pidió la extracción del uranio altamente enriquecido fuera del país, propuesta que Teherán contraofertó con un proceso de “mezcla descendente”.
El domingo, tras el colapso de las pláticas, Estados Unidos impuso un bloqueo naval. El Comando Central (CENTCOM) informó que más de 10.000 soldados aplican la medida y que, en menos de 36 horas, se detuvo por completo el comercio marítimo entrante y saliente de Irán. Según el comandante Brad Cooper, durante las primeras 24 horas ningún barco logró atravesar el cerco y seis mercantes acataron la orden de retornar. No obstante, datos de seguimiento marítimo del Wall Street Journal y de la firma Kpler indican que más de 20 embarcaciones comerciales cruzaron el Estrecho de Ormuz en ese mismo periodo, dado que el bloqueo se aplica específicamente a puertos de origen o destino iraní y no al estrecho como vía internacional.
Ante la medida, el mando unificado de Teherán ha amenazado con interrumpir las operaciones de transporte marítimo en puntos estratégicos como el Mar Rojo, el Golfo Pérsico y el Mar de Omán. El general de división Ali Abdollahi calificó las acciones de Washington como una “acción ilegal” que viola el acuerdo de alto el fuego y advirtió que Irán no permitirá la continuidad de exportaciones ni importaciones en la región bajo condiciones de “asfixia económica”. A pesar del cerco, Teherán anunció que otro de sus petroleros logró cruzar el Estrecho hacia el puerto de Bandar-e Imam Jomeyni.
En el ámbito diplomático, existen versiones contradictorias sobre un posible cese al fuego. Mientras algunos medios estadounidenses reportan un “acuerdo en principio” para extender una tregua de dos semanas hasta el 22 de abril, un alto cargo estadounidense informó a CNN que la Casa Blanca no ha aceptado formalmente dicha extensión. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, negó que Estados Unidos haya pedido “formalmente” prorrogar el alto el fuego, aunque aclaró que Washington sigue “participando activamente en las negociaciones”.
Simultáneamente, Trump reiteró este miércoles sus amenazas contra la infraestructura civil iraní, afirmando que la guerra “está a punto de terminar”. “Podríamos eliminar cada uno de sus puentes en una hora. Podríamos eliminar cada una de sus centrales eléctricas en una hora”, declaró el mandatario, aunque añadió: “No queremos hacer eso”. El presidente estadounidense también elogió al mariscal Asim Munir, señalando que “está haciendo un gran trabajo” en el contexto de las gestiones en curso.