Ciudad de Mexico, 27 de marzo de 2026.- La mañana de este miércoles se confirmó el fallecimiento de Manuel Bitar Canavati, destacado empresario cuya trayectoria dejó una huella significativa en el sector hotelero y comercial de la región lagunera. La noticia fue difundida por medios locales y confirmada por representantes del gremio empresarial, quienes expresaron sus condolencias a la familia.
Entre las primeras reacciones sobresalió el pronunciamiento de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Gómez Palacio, organización que manifestó su solidaridad con los deudos y con el entorno del grupo hotelero vinculado a las actividades del finado. A estas muestras de pesar se sumaron diversas figuras del ámbito público, incluyendo a Leticia Herrera Ale, quien reconoció la importancia del legado dejado por Bitar Canavati en la entidad.
Como presidente del Grupo Posada del Río, el empresario fue un impulsor determinante para el crecimiento de la industria turística en la zona. Su visión de negocios se caracterizó por fomentar un ambiente de competencia sana, bajo la premisa de que la llegada de nuevos actores al mercado fortalecía la calidad y el dinamismo económico local. En diversas ocasiones, destacó que Gómez Palacio reunía las condiciones ideales para la inversión, siempre que existiera certidumbre y confianza para los desarrolladores.
Su impacto en el paisaje urbano de la ciudad es evidente a través de varios proyectos comerciales ubicados en el centro histórico. Destacan las plazas construidas sobre la avenida Madero, inversiones de gran magnitud que contribuyeron a la recuperación de inmuebles con valor arquitectónico y a la revitalización de espacios públicos. Estas iniciativas no solo modernizaron la oferta comercial, sino que generaron empleos y atrajeron nuevas marcas a la región.
Más allá de sus logros comerciales, Bitar Canavati demostró un fuerte compromiso social durante la crisis sanitaria global. Junto con su familia, habilitó instalaciones propias para funcionar como centro de hospedaje y recuperación destinado al personal médico que luchaba contra la pandemia de COVID-19. Esta acción fue reconocida como un gesto de responsabilidad ciudadana en momentos críticos para el sistema de salud.
En vida, recibió el galardón de Ciudadano Distinguido en la categoría de Desarrollo Económico, un reconocimiento a su labor en sectores como la hotelería, el ramo textil, la ganadería en el norte de Durango y el desarrollo inmobiliario en ciudades como Torreón, Gómez Palacio y Mazatlán. El empresario deja un legado familiar encabezado por su esposa, Mónica Iduñate de Bitar, y sus hijos Mónica, Jorge, Manuel y Katia.