Por Redacción
Ciudad De México., 21 de marzo de 2026.- Robert Mueller, exdirector del FBI y fiscal especial que lideró la investigación sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones estadounidenses de 2016, falleció a los 81 años. La noticia fue confirmada por su familia mediante un comunicado en el que expresaron profunda tristeza y compartieron que el deceso se reportó la noche anterior. Ante el anuncio, el expresidente Donald Trump reaccionó con beneplácito a través de su red social Truth Social, afirmando que se alegraba de su muerte porque ya no podría hacer daño a gente inocente.
En su publicación, Trump declaró: “Robert Mueller acaba de fallecer. Bien, me alegro de que haya muerto. ¡Ya no podrá hacer daño a gente inocente!”. Esta respuesta refleja la tensa relación que mantuvo con el funcionario durante los años en que Mueller dirigió la investigación que determinó la interferencia rusa en los comicios, aunque no estableció una conspiración directa con la campaña del entonces candidato republicano.
Mueller, quien fue el sexto director del FBI entre 2001 y 2013, fue nombrado fiscal especial en mayo de 2017 para encabejar el caso que involucraba al presidente Trump. Su trayectoria estuvo marcada por la rigurosidad en el manejo de investigaciones federales de alto perfil. Según información de contexto, el exfuncionario había sido diagnosticado con la enfermedad de Parkinson el año anterior a su fallecimiento.
La familia de Mueller emitió un breve mensaje para informar el suceso: “Con profunda tristeza, compartimos la noticia del fallecimiento de Bob anoche”. No se proporcionaron detalles adicionales sobre el lugar específico del deceso ni la causa directa, más allá del diagnóstico previo de la enfermedad neurodegenerativa.
La muerte de Mueller cierra un capítulo significativo en la política reciente de Estados Unidos, marcado por la confrontación entre el poder ejecutivo y las agencias de inteligencia. La reacción de Trump subraya la polarización que aún define el entorno político estadounidense, donde figuras clave de investigaciones pasadas siguen siendo objeto de disputa pública incluso después de su muerte.