Por Redacción
Ciudad De México, 15 de marzo de 2026.- El Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) inició un procedimiento especial sancionador contra un ciudadano no identificado y un medio de comunicación digital por presuntas conductas de violencia política contra las mujeres, específicamente dirigidas a la diputada local Tania Larios. La Comisión Permanente de Quejas del organismo electoral aprobó la medida cautelar este 14 de marzo, tras analizar expresiones consideradas agresivas en contra de la legisladora.
El caso generó reacciones políticas inmediatas, con el dirigente priista Alejandro Moreno Cárdenas lanzándose contra el youtuber Manuel Pedrero, a quien identificó como el presunto responsable. Moreno calificó a Pedrero como “cínico que se presenta como periodista mientras actúa como golpeador digital al servicio del régimen”, en referencia al gobierno de Morena.
Las contradicciones en la información disponible son evidentes: mientras la resolución oficial del IECM menciona genéricamente a “un ciudadano y un medio de comunicación digital” sin proporcionar nombres específicos, las declaraciones políticas ya señalan directamente a Pedrero como el involucrado en el caso relacionado con la diputada Larios.
El contexto político no es ajeno a este conflicto, pues se enmarca en las tensiones permanentes entre el PRI y Morena en la capital del país. La violencia política de género ha ganado relevancia en el debate público reciente, con organismos electorales fortaleciendo sus mecanismos de protección para mujeres en cargos públicos.
Quedan por aclararse aspectos cruciales del caso, como el contenido específico de las expresiones denunciadas, el nombre del programa de noticias y la red social donde se transmitieron, así como la respuesta formal de los investigados. Tampoco se conoce aún la posición oficial de Morena sobre las acusaciones intercambiadas entre Moreno Cárdenas y Pedrero.
El IECM deberá ahora desarrollar el procedimiento sancionador con estricto apego a la normativa en materia de violencia política por razones de género, que contempla sanciones que pueden ir desde amonestaciones públicas hasta multas económicas, dependiendo de la gravedad de las conductas identificadas.