Teherán, 04 de abril de 2026.- Irán derribó un caza F-15E Strike Eagle sobre su territorio, en la provincia de Khuzestan, marcando la primera pérdida de este tipo en combate durante el actual conflicto en la región, según reportes de medios estadounidenses y afines a Teherán. De los dos tripulantes de la aeronave, uno fue rescatado con vida por fuerzas estadounidenses, mientras que el segundo permanece desaparecido en territorio iraní, donde las autoridades han ofrecido una recompensa por su captura y lanzado llamamientos a la población civil para alertar sobre su paradero.
En un incidente separado, un avión de ataque A-10 Warthog se estrelló en aguas del Golfo Pérsico, cerca del Estrecho de Ormuz; su piloto fue rescatado con vida. Mientras que funcionarios de EE.UU. y medios como The Washington Post identifican al avión derribado como un F-15E, existen versiones contradictorias sobre el A-10: aunque Teherán asegura haberlo abatido, otros reportes indican que se trató de un accidente operativo. Ni el Pentágono ni el Comando Central se han manifestado de manera oficial sobre estos incidentes.
El presidente Donald Trump negó que el derribo del caza vaya a afectar las negociaciones con Irán. “No, en absoluto. No, es la guerra. Estamos en guerra”, declaró el mandatario. No obstante, fuentes cercanas a los esfuerzos de mediación liderados por Pakistán indican que las pláticas para un alto el fuego se encuentran en un “punto muerto”, ya que Irán no está dispuesto a reunirse con funcionarios estadounidenses en Islamabad debido a que considera “inaceptables” las exigencias de Washington.
Ante la escalada, Trump amenazó con acciones severas si no se libera el flujo petrolero en el Estrecho de Ormuz. “Vamos a atacarlos con mucha fuerza. En las próximas dos o tres semanas, los vamos a devolver a la Edad de Piedra, que es donde pertenecen”, afirmó el presidente, quien también aseguró que se ha producido un cambio de régimen en Irán “dado que todos sus líderes originales han muerto”. Cabe señalar que este sería el cuarto F-15 atacado desde que EE.UU. e Israel iniciaron operaciones contra Irán el pasado 28 de febrero, tras tres incidentes previos por fuego amigo en Kuwait.
La ofensiva conjunta de EE.UU. e Israel ha generado rechazo en Europa. Francia e Italia cerraron sus espacios aéreos y bases militares a las aeronaves estadounidenses destinadas a la ofensiva; Italia denegó específicamente el permiso de aterrizaje en la base de Sigonella, en Sicilia, y Francia prohibió el uso de su cielo para operaciones vinculadas al conflicto. España tampoco autorizará el uso de sus infraestructuras militares ni de su espacio aéreo, y su ministra de Defensa, Margarita Robles, calificó la ofensiva como “profundamente ilegal”.
El conflicto ha revivido temores sobre la economía global. El Comisionado de Economía de la Unión Europea, Valdis Dombrovskis, advirtió: “Está claro que nos enfrentamos a un riesgo de crisis de estanflación”, refiriéndose a un escenario de alta inflación con bajo crecimiento. Durante las labores de rescate del piloto del F-15E, dos helicópteros militares estadounidenses fueron alcanzados por fuego iraní, aunque todos sus tripulantes resultaron ilesos.