Islamabad, 14 de abril de 2026.- Durante el fin de semana, Irán propuso a Estados Unidos una suspensión temporal de su programa de enriquecimiento de uranio por cinco años, una oferta que fue rechazada por la delegación estadounidense, la cual exigía un plazo de alrededor de dos décadas.
Las negociaciones, encabezadas por el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, se llevaron a cabo el sábado en Islamabad como un intento por hallar una salida a la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. A pesar del rechazo a la propuesta de tiempo, Vance aseguró que las pláticas no fueron un fracaso total.
“No digo simplemente que las cosas hayan ido mal. También creo que algunas cosas han ido bien”, declaró el vicepresidente. Sin embargo, Vance insistió en que Irán mostró cierta flexibilidad pero “no cedió lo suficiente” para cerrar un acuerdo bajo los términos planteados por Washington.
Uno de los puntos de discordia fue el manejo de las reservas de uranio altamente enriquecido. Irán insistió en mantener dichas reservas dentro de su territorio y ofreció como alternativa reducir significativamente el nivel de enriquecimiento para impedir su uso inmediato en la fabricación de armas nucleares. Por su parte, Estados Unidos solicitó retirar las reservas del país.
“La gran incógnita ahora es si los iraníes aceptarán o no los puntos clave que necesitamos para seguir adelante”, dijo Vance, quien fue elegido para liderar la delegación estadounidense. El funcionario indicó que depende de Irán aceptar los puntos claves planteados por Estados Unidos.
Hasta el momento, existe la posibilidad de una nueva ronda de negociaciones presenciales, pero no se ha concretado ningún plan específico.