Por Redacción
Paraíso, 23 de marzo de 2026.- Una crisis ambiental se desarrolla en el Golfo de México, caracterizada por múltiples incidentes de hidrocarburos en un periodo corto que han afectado el litoral de Veracruz y Tabasco. Mientras autoridades federales y estatales realizan operativos, existen contradicciones sobre el origen del contaminante y la extensión del daño, con pobladores y organizaciones civiles reportando impactos mayores a los indicados inicialmente por los funcionarios.
Los reportes iniciales indican que más de 200 kilómetros de litoral fueron afectados, aunque cifras actualizadas por afectados elevan esta cifra a 230 kilómetros. Por su parte, grupos ambientalistas sostienen que la mancha podría abarcar hasta 600 kilómetros. Se tiene registro de que más de 40 localidades costeras han sido impactadas por el evento, cuyos primeros reportes surgieron entre el 1 y 2 de marzo.
La situación se enmarca en al menos tres incidentes registrados en menos de un mes. Además de la descarga en las costas, el 17 de marzo se reportó un incendio en la refinería Olmeca que dejó cinco fallecidos. Posteriormente, a finales de marzo, se identificó un nuevo derrame en las inmediaciones de Dos Bocas, donde se recolectaron 240 kilogramos de residuos impregnados durante un operativo atendido el domingo previo a esta publicación.
En cuanto a la responsabilidad, Petróleos Mexicanos (Pemex) afirma no ser el causante del derrame en el litoral y busca el origen, mientras noticias y afectados vinculan indirectamente los incidentes con instalaciones como la refinería Olmeca y Dos Bocas. La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, inicialmente negó el derrame y luego lo atribuyó a causas naturales denominadas chapopotera, lo cual contradice los reportes masivos de pescadores y la activación de operativos federales.
La titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, se refiere al evento como una descarga, término que difiere del de derrame usado generalmente en los reportes. Ante la respuesta oficial considerada lenta y contradictoria, pobladores de localidades costeras han realizado labores de limpieza por su cuenta. Organizaciones como la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México, Territorios Diversos para la Vida y CartoCrítica han documentado la situación.
Se reporta la muerte de varias tortugas, manatíes y peces, aunque no se han divulgado cifras concretas de fauna marina afectada. La crisis ocurre en un contexto de cambios en la dirección de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), cuya actuación ha sido criticada por organizaciones civiles. Las autoridades han prometido una evaluación de impacto ambiental, cuyos resultados completos están pendientes.