Ciudad De México, 07 de abril de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum envió al Congreso la iniciativa para la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar, una propuesta que busca empujar la inversión pública y privada en los próximos cuatro años. La iniciativa ya ha sido aprobada por la Cámara de Diputados, pero está pendiente del visto bueno del Senado, que retomará sus actividades la próxima semana.
La propuesta define un marco legal para que las empresas colaboren con el Gobierno como socios en proyectos en el sector energético, el ferroviario, las carreteras y los puertos. El objetivo es que de 2026 a 2030 la inversión sume 5,6 billones de pesos a través de contratos mixtos, contratos a largo plazo y esquemas de participación con instrumentos financieros. La distribución de la inversión estará enfocada en 54,15% al sector energético, 15,63% a trenes, 13,94% a carreteras y 6,48% a puertos.
Alfonso Ramírez Cuéllar señaló: “Lo que estamos buscando es movilizar miles y miles de millones de pesos que están inactivos en fondos, en fideicomisos, en ahorros, en bancos, para trasladarlos de manera directa a los privados”. Por su parte, el think tank México ¿cómo vamos? indicó: “La inversión privada es el principal motor de formación de capital, por lo que fortalecer la certeza jurídica es fundamental para evitar que se desincentive”.
En otro frente, la presidenta Claudia Sheinbaum ordenó endurecer la fiscalización en las gasolineras que vendan combustibles costosos y dejó abierta la posibilidad de imponer sanciones y multas a los distribuidores que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) detecte fuera de los acuerdos logrados. “Estamos dando este apoyo a las familias mexicanas, para que la gasolina no aumente de precio, así que le pedí desde ayer a la Profeco (…) que a partir de hoy estén revisando toda las gasolineras; que en efecto no aumente el precio de la gasolina magna, porque en algunos lugares la están aumentando y no tienen razón los gasolineros de por qué aumentar, ninguna”, afirmó Sheinbaum.
La mandataria añadió: “No podemos permitir que los gasolineros se pasen” y mencionó que “estamos viendo si podemos hacer un esfuerzo adicional para poder compensar todavía mas el precio del diésel”. El Gobierno está tratando de quitarle presión a los precios mediante dos mecanismos paralelos: un creciente sacrificio de cobro al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (Ieps) y un acuerdo con vendedores aguas abajo para mantener el precio de la gasolina magna cerca de los 24 pesos por litro. El descuento del Ieps supone casi 5.000 millones de pesos que deja de percibir el erario cada semana.
Entre el 4 al 10 de abril el estímulo ascenderá a: 31,34% para la gasolina menor a 91 octanos (magna), 18,48% para la gasolina mayor o igual a 91 octanos y de 81,20% para el diésel. Se ha llegado a un acuerdo para que el diésel se venda cerca de 28,28 pesos el litro.