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Bürgenstock, 22 de junio de 2026.- Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, que se desarrollan en el complejo turístico de Bürgenstock en los Alpes suizos como parte de la Cumbre del Lago de Lucerna, enfrentaron un momento de tensión este domingo tras las declaraciones del presidente Donald Trump. A pesar de que la delegación iraní, encabezada por Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento de Irán, salió del edificio sede luego de que el mandatario estadounidense publicara mensajes amenazantes en la red Truth Social, un alto diplomático de EE.UU. aseguró que “los iraníes siguen aquí y las conversaciones continúan”.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, sostuvo reuniones con Qalibaf y con Abbas Araghchi, ministro de Relaciones Exteriores iraní, contando con la mediación de representantes de Pakistán y Qatar. El objetivo de estos encuentros es negociar los detalles de un acuerdo alcanzado la semana pasada, el cual contempla la reducción de las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán, la reapertura permanente del estrecho de Ormuz y el alivio de diversas sanciones económicas impuestas por Washington. Asimismo, las conversaciones buscan establecer mecanismos de prevención de conflictos y aclarar la aplicación del alto el fuego en el sur del Líbano.
La atmósfera de las pláticas se vio endurecida por mensajes publicados por Trump, quien exigió que Irán detenga el apoyo a Hezbollah y advirtió: “Si no lo hacen, volveremos a golpear a Irán con mucha fuerza, igual que la semana pasada, ¡pero aún más!”. Según medios estatales iraníes, estas declaraciones provocaron que las conversaciones entraran en una fase complicada. Mohammad Bagher Qalibaf respondió que las fuerzas armadas iraníes están preparadas para responder si reciben nuevas amenazas.
A pesar de la fricción, funcionarios involucrados en el proceso aseguraron que la delegación iraní sigue comprometida con las negociaciones y no ha manifestado intención de abandonarlas. Un alto diplomático de EE.UU. indicó que prevén “seguir trabajando durante toda la noche” del domingo 21 de junio para “aclarar algunos de los mensajes confusos de Irán sobre el estrecho (que ayer declaró de nuevo su cierre) y establecer mecanismos de prevención de conflictos para garantizar que el estrecho permanezca totalmente abierto”. Washington afirmó que, pese al anuncio iraní, los buques siguieron navegando por la ruta marítima.
Al inicio de las conversaciones, JD Vance expresó que existe una oportunidad para “dar vuelta a la página” y redefinir la relación entre ambos países después de décadas de confrontación. Junto a los primeros ministros de Catar y Pakistán, el vicepresidente estadounidense mencionó que se habían producido “grandes avances” en las horas previas al encuentro. Estas pláticas buscan consolidar una paz duradera tras la adopción de un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán, cuyo fin es poner término a la guerra iniciada por Israel y Estados Unidos el pasado 28 de febrero.