Ciudad De México, 09 de abril de 2026.- Estados Unidos e Irán observan desde el martes una tregua temporal de dos semanas, acordada la madrugada del miércoles y supeditada a que Teherán reabra el estrecho de Ormuz. Sin embargo, la vigencia del alto el fuego se ve amenazada por una interrupción total del tráfico marítimo en el estrecho y por desacuerdos fundamentales sobre el alcance del acuerdo, específicamente respecto a Líbano.
El subsecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau, declaró que están tratando de lograr un alto al fuego duradero y efectivo con Irán. “Estamos tratando de lograr un alto al fuego duradero y efectivo. Creo que eso es algo para lo cual ambas partes han expresado su disposición”, afirmó Landau, quien agregó: “Ha resultado un poco más difícil en los detalles, en cuanto a hasta dónde se extiende, a quién cubre y qué operaciones abarca. Pero, como saben, estamos en conversaciones en este momento para tratar de concretar todo eso”. Landau aseguró además que Estados Unidos “ha logrado, en términos generales, los objetivos militares” de la ofensiva iniciada el 28 de febrero, conflicto que ha causado la muerte de al menos trece soldados estadounidenses.
A pesar del anuncio de paz, el flujo de petróleo permanece crítico. Irán informó que el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz sufrió una interrupción total tras las agresiones militares de Israel contra Líbano, dejando varados al menos 230 buques cargados de petróleo. Datos de Kpler indican que el miércoles solo cruzaron cinco buques por el estrecho, ninguno petrolero o metanero, y hasta media tarde del jueves 9 de abril habían cruzado únicamente tres embarcaciones: un granelero y dos con petróleo. Una fuente oficial iraní confirmó a la agencia TASS que limitará los cruces por Ormuz a un máximo de 15 por día durante las dos semanas de la tregua.
Existe una contradicción explícita sobre si Líbano forma parte de la tregua. El presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, insistió en que “Líbano y todo el Eje de la Resistencia, como aliados de Irán, forman parte indisoluble del alto el fuego”, advirtiendo que las violaciones del alto el fuego tendrán fuertes respuestas y exigiendo: “Detengan el fuego inmediatamente”. Por otro lado, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, instruyó a su gabinete para iniciar diálogos directos con el gobierno libanés lo antes posible. “Ante los reiterados llamamientos del Líbano para iniciar negociaciones directas con Israel, ayer instruí al Gabinete para que las iniciara lo antes posible”, anunció Netanyahu. Las futuras conversaciones buscarían el desarme de la organización Hezbolá, aunque la oficina de Joseph Aoun, presidente de Líbano, evitó confirmar el inicio de estos diálogos.
La violencia persiste en la región. El ejército israelí mantiene una ofensiva armada que impacta a la población civil en diversas regiones de Líbano, donde un ataque directo ha dejado más de mil 700 muertos desde marzo. En Gaza, la Comisión de Investigación de la ONU para Palestina expresó su preocupación por que actos genocidas se sigan perpetrando. Desde el inicio de la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, al menos 200 personas han muerto en Gaza por ataques israelíes y otros 22 palestinos han sido asesinados en Cisjordania. La Comisión señaló: “La situación general en Gaza sigue siendo grave tras el supuesto alto el fuego de octubre de 2025, con palestinos que viven con acceso limitado a atención médica, alimentos o refugios adecuados”.
En el ámbito económico, el crudo de referencia estadounidense (WTI) se desplomó un 16,4 % y el Brent bajó un 13,3 % el miércoles tras el anuncio del alto el fuego. No obstante, desde el inicio del conflicto, el precio del combustible en Estados Unidos acumuló un incremento de 1,18 dólares por galón, lo que representa una subida del 40 %, situando el precio medio de la gasolina regular en 4,17 dólares por galón. Otras fuentes reportan que el precio del barril de WTI subió 6,41% a 100,46 dólares y el Brent avanzó 3,94% a 98,48 dólares.
Internamente en Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu criticó al Tribunal Supremo de Israel por permitir la celebración de una protesta antiguerra en Tel Aviv el sábado 4 de abril. Aunque el Ejército y la Policía autorizaron la participación de hasta 150 personas, la manifestación congregó a un millar, resultando en la detención de al menos 10 personas y su dispersión por la fuerza. Netanyahu comentó: “Increíble. Mientras que a los judíos se les prohíbe rezar en el Muro de las Lamentaciones durante la festividad (de Pésaj, pascua judía), el Tribunal Supremo aprobó una protesta de izquierda en Tel Aviv”, añadiendo que “la libertad de protesta es importante, pero la libertad de oración no lo es menos. En tiempos de guerra, el único que determina las medidas de seguridad es el Comando del Frente Interno”. Pakistán, por su parte, urgió a Israel a detener de manera inmediata su agresión militar contra el Líbano.