Washington D.C., 01 de abril de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país prevé retirarse de Irán “en dos o tres semanas”, asegurando que las operaciones militares recientes han alcanzado sus objetivos y logrado un cambio de régimen en la nación persa.
En declaraciones recogidas por diversos medios, Trump sostuvo que “la parte difícil ya está hecha” y urgió a otros países a actuar con “coraje” para hacerse cargo de la seguridad en el estrecho de Ormuz. “Francia, China y otros países podrán abastecer sus barcos y arreglárselas por sí mismos”, dijo el mandatario, quien añadió: “¡Vayan por su propio petróleo!”.
Sobre el estado del conflicto, Trump aseguró haber destruido instalaciones de fabricación de misiles la noche anterior. “Anoche destruimos una gran cantidad de instalaciones de fabricación de misiles (…) los hemos golpeado muy duro”, manifestó, estimando que a Irán “les tomará de 15 a 20 años reconstruir” lo dañado. Aunque inicialmente resaltó que el cambio de régimen no era uno de sus objetivos originales, luego declaró: “Derrocamos a un régimen. Luego derrocamos a un segundo régimen”, asegurando que ahora hay líderes “mucho más razonable, mucho menos radicalizado”.
Sin embargo, el mandatario ofreció comentarios ambiguos sobre el fin de las hostilidades. Mientras afirmó que “se ha alcanzado la meta” y que un posible acuerdo “ya no será importante”, también señaló que antes de retirarse necesita “eliminar absolutamente todo lo que tienen”. La Casa Blanca, por su parte, indicó que el mandatario mantiene vigente una duración de cuatro a seis semanas para las operaciones militares, aunque Trump insistió en que “nos iremos muy pronto”.
En el ámbito internacional, el Gobierno español ha ordenado el cierre de su espacio aéreo a los vuelos de Estados Unidos participantes en la operación. La ministra de Defensa de España, Margarita Robles, comunicó “clarísimamente” que no se autoriza el uso de las bases de Rota y Morón para una guerra que considera “profundamente ilegal y profundamente injusta”.
Por otro lado, surge una controversia respecto al secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth. Según el Financial Times, un corredor de Hegseth intentó realizar una inversión millonaria en compañías armamentistas semanas antes del ataque. No obstante, el vocero del Pentágono acusó que la nota era “falsa”, afirmando que ni el secretario ni sus representantes se acercaron a BlackRock para hablar de la inversión. Se confirmó que la operación no se llevó a cabo porque el fondo aún no estaba disponible.
Mientras tanto, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó que atacará desde este miércoles las oficinas en Oriente Medio de compañías tecnológicas estadounidenses. En medio de la escalada, el papa León XIV expresó su deseo de que la guerra termine antes de Pascua y esperó que Trump busque reducir la violencia en la región.