Islamabad, 12 de abril de 2026.- Donald Trump ordenó a la Armada de Estados Unidos bloquear de inmediato el estrecho de Ormuz y comenzar un cierre perimetral de la zona, tras la suspensión de las negociaciones de paz entre Irán y Estados Unidos en la capital paquistaní. La decisión se produjo después de que el equipo negociador estadounidense, encabezado por el vicepresidente JD Vance, abandonara Islamabad sin lograr un acuerdo definitivo tras 21 horas de reuniones.
Trump afirmó que la reunión “fue bien” y que se llegó a un acuerdo sobre la mayoría de los puntos, pero indicó que “el único punto realmente importante, el armamento nuclear, no se aprobó”. El mandatario lamentó que Irán no esté dispuesto a renunciar a sus ambiciones nucleares y acusó a Teherán de utilizar la colocación de minas en el estrecho como un mecanismo de presión y un acto de extorsión. “No se permitirá a Irán sacar provecho de este acto ilegal de extorsión. Quieren dinero y, más importante aún, quieren energía nuclear”, declaró Trump.
En consecuencia, el presidente estadounidense anunció que las fuerzas navales interceptarán en aguas internacionales a cualquier embarcación que haya pagado un peaje a Irán para cruzar el estrecho. “Con efecto inmediato, la Armada de los Estados Unidos, la mejor del mundo, iniciará el proceso de BLOQUEAR a todos y cada uno de los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz”, sentenció. Advirtió además que “nadie que pague un peaje ilegal tendrá paso seguro en alta mar” y que cualquier buque que intente entrar o salir será bloqueado sin excepción.
Trump también ordenó comenzar el proceso de desminado en el estrecho de Ormuz, afirmando que la Armada destruirá las minas marinas colocadas por Irán. Respecto a posibles represalias, advirtió que cualquier ataque iraní contra buques civiles o militares será respondido contundentemente: “Cualquier iraní que nos dispare, o a nuestras embarcaciones pacíficas, será ENVIADO AL INFIERNO”, dijo. Asimismo, informó que otros países participarán en el bloqueo.
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, respondió con dureza a las acciones de Washington. “La diplomacia para nosotros es la continuación del jihad sagrado de los defensores de la tierra de Irán. No hemos olvidado ni olvidaremos la experiencia de las traiciones y las fechorías de Estados Unidos”, afirmó Baqaei, quien agregó que no perdonarán los crímenes cometidos por Estados Unidos y el “régimen sionista”. Cabe señalar que, según una fuente, Irán negó que exista un bloqueo en el estrecho por parte de Estados Unidos, a pesar de los anuncios del mandatario estadounidense.
En un desarrollo paralelo relacionado con los conflictos recientes, el Ministerio de Energía de Arabia Saudita anunció que los daños causados por ataques iraníes contra el oleoducto Este-Oeste ya están reparados, restableciendo su capacidad de bombeo de aproximadamente 7 millones de barriles por día. Sin embargo, el yacimiento de Khurais, que produce 300,000 barriles diarios, aún se encuentra bajo labores de reparación.
Mientras la tensión escala, el papa León XIV denunció la “ilusión de omnipotencia que aviva la guerra” y exigió a los mandatarios que se detengan y negocien la paz. “¡Basta ya de la idolatría de uno mismo y del dinero! ¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra!”, exclamó el pontífice.