Ciudad de Mexico, 03 de abril de 2026.- Dos personas fueron vinculadas a proceso en Nuevo León por operar la cuenta de Instagram ‘La Tía Paty’, utilizada para extorsionar a profesionales y negocios mediante la difusión de contenido difamatorio. Los acusados, identificados como César ‘N’ y Astrid ‘N’, fueron detenidos el pasado 25 de marzo y ya cuentan con auto de vinculación a proceso por el delito de extorsión.
El modus operandi consistía en utilizar las redes sociales para publicar información falsa y, posteriormente, exigir pagos a las víctimas a cambio de retirar el contenido. Astrid ‘N’ fue la primera en enfrentar la resolución judicial, obteniendo la medida cautelar de prisión preventiva en un Centro de Reinserción Social Femenil, mientras que César ‘N’ deberá cumplir la misma medida en un Centro de Reinserción Social Estatal. Para ambos imputados, las autoridades dictaron un plazo de tres meses para el cierre de la investigación complementaria.
La Fiscalía investiga posibles vínculos de la pareja con esquemas de reclutamiento y suplantación de identidad. Entre las víctimas se encuentra la abogada Perla Yazmín Calvillo Cantú, quien denunció los hechos el 19 de diciembre del año pasado ante la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León. Según su testimonio, el esquema incluía persecución y acoso sistemático no solo contra ella, sino también contra su círculo cercano, incluyendo padres, hijos y hermanos, por lo que le exigieron el pago de 400 mil pesos.
Calvillo Cantú reveló que pagaba 8 mil 500 pesos mensuales a Marylin Daniela Camacho Mar, en Bacalar, Quintana Roo, quien actuaba bajo las órdenes de Laura Hyrma Iruegas Arreola, con domicilio en la colonia Valle Oriente de este municipio. La víctima sufrió seis meses de persecución y describió el impacto emocional: “Empezaron a mandarme videos hechos con inteligencia artificial matando a mis hijos, con imágenes de ellos colgados de un puente; reels diciendo que yo robaba a mis clientes… fue una tortura emocional devastadora”.
Sobre las consecuencias del acoso, la abogada señaló: “¿cómo van a reparar el daño que estos delincuentes han ocasionado a cientos de personas y sus familias? No existe manera. Es irreparable. Yo caí en una gran depresión… Me dio una parálisis facial derivada del estrés, mientras las cuentas digitales hacían memes sobre mí”. Agregó que su hija sufrió un preinfarto debido a los insultos recibidos en centros comerciales.
Otra afectada identificada fue Mallory Caballero, creadora de contenido de Nuevo León. De acuerdo con la información recabada, existía un catálogo con fotos de más de 600 jóvenes que pagaron mil 500 pesos por entrar a un chat configurado como negocio de trata con fines de explotación sexual de mujeres y menores de edad.