Teotihuacán, 29 de mayo de 2026.- Una balacera registrada el 20 de abril de 2026 en la Pirámide de la Luna, en Teotihuacán, Estado de México, dejó como saldo dos muertos y seis heridos. El agresor, identificado como Julio César Jasso Ramírez, mató a una mujer canadiense y posteriormente se quitó la vida, según reportes de los hechos.
El tirador era un mexicano con domicilio en la Ciudad de México, dato establecido a partir de una credencial del Instituto Nacional Electoral (INE) que fue encontrada en el lugar. Durante el ataque, el sujeto profirió amenazas y un discurso de odio dirigido específicamente contra turistas extranjeros.
Testimonios recopilados indican que Jasso Ramírez gritó frases como: “¡Si os movéis os sacrifico. Esto se construyó para sacrificar cabrones, no para que vengáis a hacer la puta fotito de mierda!”. En otro momento, se le escuchó decir: “¡Levántate, pe… pu…, tú, estúpida! Levántate y corta eso. Tienes un puto minuto y si no lo haces te disparo”.
El agresor también dirigió insultos a personas de distintas nacionalidades presentes en el sitio arqueológico, exclamando: “¡pinche portugués de mie…!” y “Eres un brasileño de mie…!”. Asimismo, advirtió: “Y vosotros y mierda, que habéis venido de la puta Europa no vais a regresar”.
Según la información disponible, el tirador vestía una playera con la leyenda “Disconnect and Self Destruct”, frase que hace referencia a la canción “The Outsider” de la banda A Perfect Circle. Se ha especulado que el autor podría estar vinculado a la comunidad “True Crime” o TTC, la cual glorifica tiroteos y actos de violencia, aunque se descartan otras comparaciones directas más allá de la fecha.
El ataque ocurrió el 20 de abril, fecha que coincide con el aniversario de la masacre de Columbine, evento en el que los atacantes portaban camisetas con mensajes como “Natural Selection” y “Wrath”. Sin embargo, se señala que la única coincidencia real entre ambos sucesos es la fecha.
Durante los momentos de tensión, se escuchó el llanto de un niño y una madre fue registrada diciendo: “No voltees, no voltees”. El agresor también tomó rehenes momentáneamente, ordenando: “Necesito a alguien. Tú lárgate que me pones muy nervioso, estúpido; lárgate y diles a esos cabrones que aquí tengo rehenes y como intenten subir los voy a matar”.