Por Redacción
Cámara De Diputados (San Lázaro), Ciudad De México, 19 de marzo de 2026.- El diputado federal Sergio Mayer se reintegró formalmente a sus funciones en la Cámara de Diputados tras concluir una licencia de 21 días que solicitó para participar en el reality show televisivo ‘La Casa de los Famosos’. Su regreso, que se produjo luego de ser eliminado del programa el pasado 9 de marzo, ha desatado un debate sobre la ética y el uso de las licencias legislativas, con críticas desde la oposición y cuestionamientos internos sobre el proceso de su reincorporación.
El legislador morenista defendió la legalidad de su licencia y su retorno al pleno, argumentando que cumplió con todos los requisitos establecidos en la ley. Sin embargo, su justificación no ha sido suficiente para acallar las críticas. El diputado Juan Ignacio Zavala Gutiérrez, de Movimiento Ciudadano, cuestionó abiertamente la procedencia de la reincorporación de Mayer, calificando el episodio como un ejemplo de la priorización de actividades mediáticas sobre el trabajo parlamentario.
La situación se complicó por las declaraciones de Luis Morales, quien fungió como suplente de Mayer durante su ausencia. Morales describió su propio nombramiento como “confuso” y un “error del sistema”, lo que contrasta con lo que debería ser un procedimiento formal y claro para la designación de legisladores interinos. Esta falta de claridad administrativa añade otra capa de controversia al caso.
Internamente, el partido Morena ha impuesto al diputado un “procedimiento sancionador” que incluye la suspensión de sus derechos partidistas, aunque los detalles específicos de esta medida disciplinaria no han sido revelados públicamente. Esta sanción interna refleja el malestar dentro de su propio grupo parlamentario por la decisión del diputado de ausentarse para un programa de televisión.
Además del debate sobre la licencia, surgió información sobre un gasto de aproximadamente 15 mil pesos para la remodelación de la oficina del diputado Mayer en San Lázaro, un dato que ha sido utilizado por sus críticos para señalar un posible mal uso de recursos, aunque no se ha confirmado de manera independiente el destino exacto de estos fondos.
El episodio reaviva la discusión sobre la regulación de las licencias de los legisladores y los límites entre la vida pública y privada, en un contexto donde la imagen de los servidores públicos y su dedicación al cargo son constantemente escrutadas. La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, no se ha pronunciado oficialmente sobre el caso, dejando abierta la posibilidad de que el asunto derive en un debate de orden interno en la Cámara.