Ciudad De México, 16 de abril de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum presentó en Palacio Nacional a un grupo interdisciplinario de 17 expertos, provenientes de instituciones como la UNAM, el IPN, la UAM y el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), con el objetivo de asesorar al Gobierno sobre la viabilidad del fracking. El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, afirmó que el análisis considerará beneficios, costos ambientales y sociales, así como tecnologías para mitigarlos.
La mandataria estableció que el grupo de expertos debe dar una orientación en dos meses sobre si es factible realizar esta práctica y bajo qué condiciones para disminuir los impactos ambientales. “Nos puedan dar una orientación en 2 meses, que nos digan sí es factible hacerlo, pero para disminuir los impactos ambientales se requiere reciclamiento del agua, o sí es factible hacerlo, pero con el CO 2 espumoso”, señaló Sheinbaum.
En contraste con la postura del Ejecutivo, integrantes de las bancadas de Morena y del Partido del Trabajo (PT) en la Cámara de Diputados anunciaron que van contra el fracking en México y adelantaron que presentarán un proyecto de reforma constitucional para que la técnica esté completamente prohibida. Los diputados buscan modificar el artículo 27 de la Constitución para otorgar rango constitucional a esta prohibición.
Los legisladores Adrián González Naveda y Olga Juliana Elizondo (PT), junto con Xóchitl Zagal y Manuel Vázquez (Morena), reiteraron que la prohibición del fracking es un compromiso con el pueblo de México desde el llamado Plan C. González Naveda indicó que presentar esta reforma es producto de una lucha social en territorio y adelantó que se busca llevar a cabo una consulta popular en todo el país para conocer la opinión de la ciudadanía.
Por otro lado, la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, se pronunció a favor de usar el fracking como técnica de extracción, pero con responsabilidad ambiental y eficiencia administrativa. López Rabadán afirmó que México tiene la oportunidad de avanzar hacia la soberanía energética mediante la explotación responsable de sus recursos naturales y sostuvo que el fracking puede ser una herramienta estratégica para reducir la dependencia del exterior.
“La exploración y extracción de gas natural es una vía estratégica para fortalecer la segu”, mencionó López Rabadán, quien también indicó que la alta dependencia de gas importado representa un riesgo para la seguridad energética. Mientras tanto, Leonardo Lomelí Vanegas comprometió el esfuerzo del grupo académico: “Pondremos nuestro mejor empeño para determinar tanto los costos como los beneficios… el costo ambiental, el costo social, tener presentes también las tecnologías que nos permiten minimizar esos costos”.