Por Redacción
Ciudad de Mexico, 20 de marzo de 2026.- El Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) informó este jueves sobre la destrucción de una embarcación presuntamente vinculada al narcotráfico en el océano Pacífico, un operativo en el que fueron rescatados tres sobrevivientes identificados por las autoridades estadounidenses como “narcoterroristas”.
La acción militar forma parte de la denominada “Operación Lanza del Sur”, iniciada en septiembre pasado, cuyo objetivo es interceptar envíos de drogas en alta mar. Según el reporte oficial, la nave fue eliminada durante la intervención, aunque no se proporcionó una cifra confirmada de víctimas mortales más allá de la destrucción del vehículo marítimo.
El presidente Donald Trump se refirió al hecho mediante una declaración pública, alineándose con la postura del SOUTHCOM que justifica estos ataques como medidas necesarias contra el flujo de estupefacientes. Sin embargo, el comunicado no detalló la ubicación geográfica exacta del incidente, limitándose a señalar que ocurrió en el Pacífico oriental, ni especificó la nacionalidad de los tres detenidos.
A pesar de la narrativa oficial que presenta a los tripulantes como actores armados, persisten dudas sobre las pruebas concluyentes que vinculen a esta embarcación específica con actividades de narcotráfico, un punto que ha sido señalado en reportes previos como información faltante para validar la letalidad del procedimiento.
Expertos en derechos humanos y diversas organizaciones han cuestionado la legalidad de estos operativos, advirtiendo que podrían constituir ejecuciones extrajudiciales al eliminar sospechosos sin un debido proceso. Se estima que, desde el inicio de la campaña militar en septiembre, más de 150 presuntos narcotraficantes han perdido la vida en acciones similares en la región.
La falta de transparencia sobre las cifras exactas de fallecidos y la identidad de los involucrados mantiene abierto el debate sobre el uso de la fuerza letal por parte de las fuerzas armadas estadounidenses en aguas internacionales, mientras la administración Trump continúa impulsando esta estrategia de interdicción marítima.